Supuesto pretende pensar las piezas como posibles portadoras de significados simbólicos, libres de cualquier regla, atemporales.
Su trabajo es una búsqueda entre cosas e ideas que finalmente se transforman en piezas de joyería hechas para ser deseadas, usadas, cuestionadas o amadas.

Tienen la libertad de experimentar y cometer errores, descubrimientos, explorar e investigar estos nuevos campos de pensamiento y práctica. Es una forma de arte que se pretende como un objeto de contemplación, para ser usado en el cuerpo. Más bien representan la mirada pura y clara de un artista profundamente conmovido por estos fenómenos; que con las herramientas de su oficio, intenta arrojar y ofrecer nuevas interpretaciones de ellos.

Un supuesto que se traduce en un diálogo íntimo entre el objeto y la mirada del otro.

 

Una historia suprema de reinterpretación
El logo Supuesto nace de un momento anecdótico de mi viaje por Europa

Londres, Abril 17
Caminando por el Soho con mi amiga, nos sorprende una cola muy larga de jóvenes queriendo entrar a un local. Formamos parte de esa cola y nos preguntábamos que tan impactante iba a ser nuestra bajada al subsuelo. Despúes de 30 min. de espera y de que la gente de seguridad de la entrada nos hayan dado la orden de bajar, lo hicimos, y la verdad que no entendiamos muy bien el fenómeno de lo que estaba pasando. Al bajar, nos encontramos con un local de ropa para jóvenes skaters, con un logo rectangular rojo y letras blancas llamado Supreme que aparecía en cada uno de sus productos. Desde ahí empece a investigar la marca, parece que esto es totalmente normal. Cada vez que Supreme lanza productos nuevos en sus diez tiendas en Europa, Estados Unidos y Japón —es decir, cada jueves desde el inicio de una colección— cientos de personas faltan a la escuela o al trabajo para ser los primeros en comprarlos. Supreme produce una cantidad limitada de piezas, cuando se acaba un producto, estás perdido hasta que llega un nuevo lanzamiento.

El supremo a sido a menudo imitado, nunca duplicado. Noté que el atractivo de la marca es la “exclusividad" y después de este momento anécdotico no encontré otra forma de explicarlo más que con ese rectángulo rojo, pero esta vez desde mi-puesto /Supuesto.

Horas antes, habiamos estado visitando el TATE (Museo de Arte Contemporaneo de Londres). Me acuerdo de haber encontrado y registrado esta obra de Bárbara Kruger, artista

conceptual estadounidense, mejor conocida por sus fotografías superpuestas, con declaraciones provocativas sobre temas como la cultura comercial, el feminismo y la política de identidad.

La artista con su obra intenta ir en contra de prototipos y determinadas representaciones para acoger a un público femenino dentro del mundo patriarcal. Pretende hacer pensar en quiénes guían la imagen femenina, los placeres de las mujeres, sus carencias y sus relatos.

 

¿Quién posee qué? es una gran serigrafía fotográfica en vinilo que mide casi tres metros cuadrados. Representa una mano que sostiene una pequeña caja entre el pulgar y el dedo índice sobre un fondo negro liso. La provocativa pregunta "¿QUIÉN POSEE QUÉ?" se superpone con mayúsculas blancas en un fondo rojo a lo largo del lado de la caja. Este objeto se asemeja a la forma y el tamaño de un paquete de cigarrillos, con el texto que cubre el espacio donde estaría la marca. Como en muchas de las obras de Kruger, el gran tamaño del vinilo y el tratamiento gráfico del texto, imitan deliberadamente el lenguaje de la publicidad. Para crear este trabajo, el artista se apropió de una fotografía encontrada de una fuente existente y la superpuso con texto, abordando un sistema de referencias visuales, lingüísticas e ideológicas asociadas con la producción y venta de productos básicos. El texto habla directamente al espectador, lo que implica una reconsideración de las cuestiones de propiedad y clase, y comenta sobre la distribución del poder económico en la sociedad.

Cada uno de estos datos anécdoticos y quizas (riesgosos a la hora de contruir la identidad de Supuesto) fueron las bases que finalmente le dieron estructura a mi proyecto, tanto emocional como estratégico para lanzarlo con mucha fuerza y entusiasmo, ya que pude encontrar en la Joyeria una manera de llevar el Arte a un lugar de auténtico tránsito cotidiano.